2020-08-10

El día 9 de agosto visto por un manifestante

10 de agosto 2020, 19:28 | Mediazona Belarus
Foto: AP / TACC

El día 9 de agosto empezaron por toda Belarús las protestas contra los resultados oficiales de las elecciones presidenciales. La Comisión Central Electoral declaró a Alexander Lukashenko ganador de las elecciones. Varios órganos policiales dispersaron del modo más duro a los manifestantes en Minsk: se usaron granadas aturdidoras, cañones lanza-agua y balas de goma. Un participante de la protesta contó a Mediazona cómo el ver la tinta desapareciendo de su papepleta le hizo tomar la calle:


Yo tenía un compañero de clase cuyo padre había cumplido una condena. Una vez él me dijo una frase que en aquel momento no entendí y hasta este año no la llegué a comprender. La frase fue: mira, tú vas por la calle y los policías van hacia ti. Y por la otra acera van unos chicos malotes. ¿En qué lado de la calle te vas a sentir más seguro? Pues, los malotes, por lo menos, son un mal conocido con el que puedes coexistir. Y con los policías es imposible que te sientas seguro.

Ahora yo comprendo a este compañero mío.

Ayer vine de mi casa de campo al colegio electoral para votar con mi padre. Por alguna razón inexplicable nosotros estábamos en una lista adicional, aunque según el empadronamiento pertenecemos a este centro electoral, y deberíamos estar en la lista principal. Parece que ya habían votado por nosotros. Había que ver la cara de la mujer que nos trajo esta lista. Nos señaló con los ojos grandes y cara de «aquí está pasando alguna barbaridad», veíamos que algo no iba bien.

Entonces, ella la trajo, y nos inscribieron en la lista adicional. Nos dieron las papeletas de voto. Mi papeleta estaba bien, pero después vi la fotografía de la papeleta de mi padre, en la que la firma no solo estaba borrosa, sino que empezaba a desaparecer. Era muy raro. Debe de ser un bolígrafo borrable o de tinta invisible. ¡Vaya bromas pueriles! ¿Y sois los miembros de la comisión electoral, qué les vais a enseñar a los niños? Yo me acabo de graduar como profesor de biología y geografía. ¿Y tendré que trabajar en un sistema donde la falsificación esté incorporada en toda la jerarquía del sistema de poder?

Yo consideré necesario defender mi derecho al voto, que me habían quitado de facto.

Todo lo que el gobierno ha hecho durante esta campaña electoral no es diferente a lo que estaba haciendo antes. Yo nunca había salido a protestar. Pero la diferencia está en que en esta campaña se tocaron temas que forman parte de mi competencia profesional. Todo empezó por el coronavirus, por supuesto.

A las ocho de la tarde fui al centro electoral,para esperar el resultado del recuento de votos. Alí estábamos como máximo 40 personas. Los primeros miembros de la comisión salieron corriendo del centro, sin contestar a nuestras preguntas. Los demás miembros estaban encendiendo y apagando la luz, tenían miedo de salir.

Alrededor de las 20.30 al patio vino un autobus amarillo con un letrero de “alquilado”. La gente se puso un poco tensa. En ese momento, dos coches salieron con éxito del patio del colegio. Por lo visto se llevaron a estos miembros de la comisión. A las nueve unos de nosotros se dirigieron hacia la estela «Minsk – ciudad heroica».

Puente al lado de Galería Savitsky.
Foto: Mediazona Belarus

Sobre las 21:50 yo estaba en la zona de estela, ahí había bastante gente. Al lado del cine «Moscú» había gente y coches – los agentes de tráfico no les dejaban pasar. Los furgones y coches policiales circulaban por la avenida Pobediteley (avenida de los Vencedores), y los coches civiles pasaban a un ritmo de dos o tres por minuto. La gente tocaba las bocinas de los coches, por todos los lados sonaba la canción «Peremen» («Cambios»). En este momento yo me dirigí por el paso subterráneo hacia el puente del Svisloch.

A las 22:00 ya había un montón de gente. Aplaudían, se oía los gritos raros en plan: «Salid a la calzada». Pero está claro que salir al vial, por el que circulan los furgones policiales – es una idéa regular.

Queríamos ir en direcición del Palacio de Deporte – para ver lo que pasaba ahí – pero la gente empezó a correr hacia nosotros. Muchisima gente corría diciendo: ¡OMON, hapun! (¡Policía antidisturbios, detenciones aleatorias!) Nos dirigimos al puente de Svislotch. Los antidisturbios de verdad corrían muy rápido, y detrás iban en fila los otros con escudos,  golpenado contra los escudos. Después de que la gente se movió hacia el puente, los policías que iban corriendo, se colocaron en las filas traseras. Me parece que había como 200 antidisturbios ahí. Eso fue a las 22:30.

Cinco minutos antes tiraron la primera granada aturdidora, el humo salió del lado de «Galería». Hoy por la mañana estuve ahí y encontré el cartucho de una de ellas.

Cartucho, supuestamente del fusible de granada aturdidora.
Foto: Mediazona Belarus

Nosotros cruzamos el río Svislotch. Del lado del Palacio de Deporte emepezaron a salir nuevos antidisturbios con escudos. Y la gente del lado contrario del río se quedó atrapada entre dos cordones. En nuestro lado una mujer coreaba las consignas muy interesantes, en estilo: «¡Por nuestros impuestos¡ ¡Fachas¡ ¡Desolladores¡» y algo parecido. La gente expresaba su disgusto como podía.

Nosotros redeamos Svislotch por el lado, de él que venimos. La calle al lado estaba vayada con barreras, pero la gente expresaba la solidaridad, y andar por ahí era seguro. Nosotros pasamos por Troickoe Predmestie y salimos a Nemiga. Ahí había un montón de gente, muchos se desperzaron, al lado de la iglesia era más seguro. La gente empezó a pasar por las vayas viales y salir a la calzada, formando una fila. Cuando pasaban las ambulancias, las dejaban pasar así como al transporte público. Pero los coches civiles canbiaban de sentido y se iban. Se oían los gritos de solidaridad de los conductores, que bloqueaban la calle, cortando el paso de los furgones polciales. Venía más gente.

OMON (policía antidisturbios) del lado contrario de Svislotch.
Foto: Mediazona Belarus

En el medio de la calzada se paró un hombre con la bandera Blanca-Roja-Blanca grande. Después él subió al autobus que bloqueó la multitud. Creo que fue él a quien a posteriori le atropelló el furgón policial. La gente gritaba las consignas y aplaudía, y en este momento los antidisturbíos salieron del Palacio de Deporte hacia Nemiga, cortando la entrada al metro. Ellos estaban pasando y golpeaban con las porras a los escudos. La gente respondía aplaudiendo. Eso era divertido – lo que hace nuestro gobierno muy democrático para salvarse y lo que hace la gente civil.

El hombre con la bandera encima del autobus.
Foto: Mediazona Belarus

Nos fuimos al otro sitio. De ahí se veía que el paso del puente al Palacio también estaba cortado por OMON. La gente al lado de este lugar parecía más radical. Por su aspectofísico – chicos fuertes, skinheads o aficionados. Se veía que vinieron preparados, algunos tenían guantes de moto. Está claro para qué. Ellos coreaban cosas interesantes, como: «¿Y tu mama sabe que estás paseando por aquí?», «Os ***** jodemos aquí mismo».

En la medianoche los antidisturbios empezaron a dar a sus escudos de nuevo, pero la gente no se asustaron y se acercaron más. Cuanto más lo vemos, menos miedo tenemos. En este momento vino una granada aturdidora. Yo me giré y todo lo que ví era un montón de humo. La gente que estaba en el puente se movió hacia el metro «Kupalovskaya».

La vista del puente a la pendiente.
Foto: Mediazona Belarus

Empezamos a huirnos por los patios. Yo ví dos automóviles militares, pintados de color kaki. Delante de estos coches estaban dos mujeres mayores. Una de ellas estaba llorando. Yo le pregunté qué había pasado. Ella dijo que estaba muy preocupoada por nosotros, que eramos los mejores y merecíamos un futuro mejor. Yo intenté calmarla  y dije, probablemente, las palabras no muy adecuadas: «No merece la pena preocuparse, porque eso no ayudará, y aparte ningun poder es infinito». Ella se animó un poco y me abrazó. Abrazándola me fijé en este coche. Ahí estaba la gente en balaclavas y chalecos antibalas. Cuando yo entraba a Minsk, ví los vehículos muy parecidos, con la gente en chalecos antibalas y con metralladoras, pero sin balaclavas. Entonces, lo más seguro posible, eran unos escuadrones especiales, que en un momento dado saldrían para disparar a nosotros. Todos llevaban balaclavas y no se les podía identificar. Al lado de ellos estaba un grupo, probablemente, de «tihar» (agentes policiales vestidos de civil).

Me fui a casa. Hoy volveré a salir.


1 En Belarus, es obligatorio que la papeleta de voto lleve dos firmas de dos miembros diferentes de la comisión electoral.

2 La canción «Peremen!» («Cambios!») de Viktor Tsoi llegó a ser el símbolo de protestas actuales en Belárus.

3 La bandera Blanca-Roja-Blanca era la bandera de Belarus inpendiente de 1991 a 1995. En 1995, Alexander Lukashenko organizó un referendum y cambió la bandera por la roja-verde: esta bandera se parece a la bandera de la República Socialista Soviética que llevaba martillo y hoz.